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A. Náxara

"Las palabras son como estrellas, ellas cuando son bien usadas encienden la oscuridad como si fueran faroles"

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Actualizado 20/02/2009
Entrevista
a Azor Náxara  
   
•Sábado 13 de Diciembre 2008 •
Página 3/3

Respuesta: Azor Náxara es un escritor de la Era del Espíritu. Es solo un nombre más que trabaja al servicio de la revelación de la verdad que traen los espíritus a la Tierra. Para lograr este objetivo me apego a la doctrina de Jesús y a la obra de la codificación espírita de Allan Kardec, que es la ciencia detrás de todas las ciencias, aula fundamental para entender las revelaciones de los tiempos y que particularmente en estos días nos permiten encaminarnos hacia un futuro prometedor a la luz de la revelaciónes que nos enseña el plano espiritual.

Pregunta: ¿En términos generales como ves el movimiento de la Nueva Era de la que tanto se habla en estos días?

Respuesta: Lo veo como algo natural, una tendencia que se está precipitando desde los cielos para que el hombre descubra nuevas capacidades y facultades que hasta hoy han estado dormidas para la mayoría de la personas. Sin embargo, como todo esto es algo nuevo para las masas, hay mucha confusión, entusiasmo, ignorancia e inexperiencia en el ambiente. Uno de los problemas más preocupantes es el hecho de que muchas personas están creyendo que esta es una ocasión para hacer negocios con la espiritualidad y esa es una visión antigua que refleja aún el entendimiento materialista del mundo; al mismo tiempo, muchos se están olvidando, en un momento de decisión, de aquellos que alertaron que estos tiempos llegarían para la humanidad. Esto ya está escrito desde hace dos mil años con el objeto de preparar el terreno para estos días.

Pregunta: ¿Cuál crees tu que es el rol que juega la Doctrina Espírita en este escenario?

Respuesta: Estudiar, educar, difundir y defender la verdad por los rincones más recónditos del planeta. Recordar a los hombres que “el cielo y la tierra pasarán pero mis palabras no pasarán” Jesús ya habló de todo esto, advirtió este escenario junto a los profetas, alertó sobre la confusión y el caos que reinarían en estos días, sobre aquellas personas que le cambiarían por los falsos profetas y los falsos cristos que día a día aparecen por los rincones de la tierra confundiendo, llevando el bastión de la ignorancia y del falso saber a las masas confundidas. Nos cabe, hoy y siempre, a los espiritistas defender la verdad, llevar la bandera del conforto que acoge con caridad y amor a aquellos que sufren, a los que son perseguidos, a los que padecen de la confusión, de la enfermedad y el abandono producto del materialismo y de la pobreza del espíritu.

Pregunta: Para terminar me gustaría pasar a un plano más personal, me gustaría preguntarte: ¿qué te llevó y cómo fue que te iniciarte en este camino?

Respuesta: Llegué hasta aquí buscando la cura, a través del sufrimiento y de mi carácter inquieto y aventurero. Desde muy joven sentí mucha inquietud por el chamanismo que es la senda que finalmente me condujo a descubrir la vida espírita. Dentro de este sistema de creencias y de conocimiento ancestral, por alguna razón que antecede de vidas anteriores, se me hacia bastante simple entender su método de funcionamiento, su cosmovisión y entendimiento del universo vivo y sus fuerzas, me encajaban de una manera más natural con lo que vivimos día a día como seres humanos. Me parecía un mundo lleno de lógica y de sabiduría ancestral, al mismo tiempo, el trabajo de terreno, compenetrado de las fuerzas vivas de la naturaleza, es algo que me apasiona profundamente.

En los pueblos originarios de la Tierra y en las culturas más avanzadas espiritualmente, la realidad de mundo de los espíritus se da de manera natural e intuitiva. Nadie siente temor de eso, es simplemente algo que corre por las venas de estas culturas. Aquí el espiritismo o el espiritualismo es parte de la vida y realidad cotidiana de los individuos. En la dimensión profunda de los bosques, de las montañas, en el relacionamiento con los animales, con los elementales: los espíritus son el motor de la vida. Guardo el más grande respeto por estas tradiciones vivas, donde muchos de sus curadores trabajan de manera desinteresada y sin lucro, prestando ayuda a aquellos que padecen de la carne y de las aflicciones espirituales, y al mismo tiempo enseñan a los que desean aventurarse en los caminos del conocimiento. Sin embargo, a medida que fui profundizando en materias se me hizo evidente la necesidad de actualización a los tiempos actuales. Tuve que evangelizarme, doctrinarme para entrar en los nuevos tiempos que son muy exigentes en materia de estudio. Entendí que esto era una ciencia, saber profundo que desciende del silencio de la meditación insondable. También aprendí que la doctrina de Cristo encajaba tambíen perfectamente dentro de la modernización de esta ciencia y que era necesario elevar los conocimientos a las sintonías que exigían los tiempos actuales.

Descubrí, mediante mi trabajo con algunos pueblos nativos, que la Doctrina de Cristo era la salvación para esas culturas. Fue ahí donde aparece en mí la imagen de la Virgen de Guadalupe, doctrinadora de las serpientes y relevo de Quetzacohalt. Protectora de los curadores modernos, de los pueblos nativos, madre y patrona de la nueva raza de América. Pude entrever que la doctrina espírita tiene mucho que aportar a los pueblos nativos del la tierra, ya que es la única ciencia del hombre blanco que contempla la existencia de los espíritus como algo natural, más allá de este hecho, aporta vastos conocimientos para profundizar el estudio en la realidad espiritual de una manera más profunda y moderna. Porque también en el mundo del chamanismo existe mucha ignorancia, paganismo y muchas veces se trabaja con espíritus que no son muy adelantados. Es muy común que se transe con dinero, algo que por regla general ningún espíritu evolucionado se va a prestar ni tolerar. Es necesario el estudio para no confundirse. Hoy es tiempo de gran confución.

Creo que toda esta historia tiene mucha similitud con los días de hoy .Al igual que los grandes videntes de la América precolombina, que vislumbraron que su tiempo iba a cambiar repentinamente ya que las señales de los cielos anunciaban casi cien años antes de la llegada de los españoles un nuevo tiempo y Dios que regiría el dominio de la Vía Láctea, hoy también es necesario que las doctrinas espirituales del presente se actualicen a las nuevas exigencias que declaman los tiempos y que nos hablan de la realidad del espíritu del hombre. En mi caso personal, aún me encuentro pasando por estos procesos difíciles, ilustrando mi ignorancia, corrigiendo mis imperfecciones, mutando hacia un ser más espiritual, con más madurez y más doctrina en si mismo. He tenido que cuidar mucho mi verbo y observarme atentamente. Es un arduo trabajo que toma tiempo, dolores y también muchísimas alegrías. Me ha servido para trasmutar esas tendencias antiguas que aún tengo en mí y que poco a poco voy dejando atrás para construir un ser nuevo, más serio y responsable con respecto a las cosas que hago y escribo.

13 de diciembre de 2008 / Santiago de Chile

 

 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
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