
"Las palabras son como estrellas, ellas cuando son bien usadas encienden la oscuridad como si fueran faroles"
“Dios creo todos los Espíritus simples e ignorantes"
Allan Kardec


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| por Azor Náxara | |
Planeta Tierra“El hombre está siempre dispuesto a negar aquello que no comprende” Luigi Pirandello (1821-1881) Bien es sabido que nuestro planeta es uno de los tantos mundos habitados por criaturas inteligentes que abundan flotando en la inmensidad del cosmos. También, dicen respecto a ello los espíritus, no es el peor de ellos pero si uno de los más atrasados que existen. Terreno de expiación para almas dadas a la rebeldía y al trabajo de caridad para mejorar y adelantar el camino en dirección al reconfortante progreso; al encuentro de la verdad del Creador. La prueba de lo primitivo de nuestro mundo se halla en sus habitantes, en sus conductas y en sus construcciones. Estamos en un terreno atrasado, dominado por el orgullo y el egoísmo, por la guerra, el hambre, la desigualdad, el materialismo y la ausencia de compasión. Vivimos aún sin comprender la sentencia universal que es el sustento de todas las formas de la creación. Dios es Amor. La Tierra es del Reinado Universal, cuyo monarca absoluto e incuestionable es nuestro Dios todopoderoso. Su representante en la Tierra Jesucristo, el espíritu más evolucionado que ha pisado la Tierra, fue violentamente crucificado por las hordas del anti-amor y por los monarcas del analfabetismo. Sufrimos por aquello que negamos, padecemos de nuestra desobediencia, de nuestra ceguera e ignorancia respecto de las leyes y ciencias del espíritu. Hoy hay numerosas guerras religiosas pululando por los campos de la Tierra, por las ciudades de los hombres, aún por los mares, se arrastran aquellas conductas adolescentes de experiencia cuyo sustento y política es ponerle el yugo a alguien para hacerle infeliz. Hacer esclavos, ya sea de creencias, de religiones mal entendidas y aplicadas, o de conveniencias políticas y económicas. Es este camino ilusorio que nos conduce a la anti-libertad del individuo. A pesar de ser naturalmente libres por decreto, somos presos de nuestras propias sombras interiores. Como bien afirma el adelantadísimo Kardec y precursor indudable de la Nueva Era, “Dios creó a todos los espíritus simples e ignorantes” Ello con el fin del regalo máximo del individuo: alcanzar la libertad y la vida eterna por sus propios méritos. Esto porque creó seres inteligentes y no esclavos. Por ello nuestro sufrimiento está en directa proporción con nuestras conductas, ya sea de esta vida o de reencarnaciones anteriores. Bajo este mismo método se siente orgulloso y dichoso, inmensamente bendecido y afortunado, aquel individuo que alcanza sus méritos y éxitos por su propio sacrificio. Debemos de construirnos, aprimorarnos y estar dispuestos constantemente al cambio en beneficio del avance espiritual. Hoy mucho se habla de las intolerancias religiosas, de los intereses políticos y económicos, del pueblo palestino e israelí, de los musulmanes y cristianos que dificultan un acuerdo que se dirija hacia la paz. La verdad es que todos aquellos que están en guerra padecen de la misma enfermedad. No reconocer la doctrina de Jesucristo que abrió las puertas para la Era del Espíritu. Porque ningún avatara se contradice entre si, porque la luz del entendimiento y del conocimiento sagrado del espíritu es solo una y es universal. Amor. Lo que cambia es el lenguaje, siendo este siempre proporcional al estado evolutivo en que se encuentran los hombres. Moisés entrego las leyes, para mostrarle al hombre la ira y el poder de Dios. Ira porque aquellos que encarnamos aquí en la Tierra, muchos lo hicimos en calidad de rebeldes a la Ley. Pues bien, no debemos de sorprendernos que en aquel momento de la historia apareciera una voz de trueno y nuestro Dios blandiera la espada contra los insurgentes a las Leyes Universales. Del mismo modo, y en su tiempo, Jesús traía el conocimiento del Amor, la vida eterna, el poder espiritual de la fe y la reencarnación a través de su doctrina. Solo hay algo que es más verdadero y sobrepasa cualquier religión. Dios. Muchas veces las religiones pasan netamente por un factor sociocultural. Por eso Gandhi decía: “Para mi, las diferentes religiones son lindas flores, provenientes del mismo jardín. O son ramas del mismo árbol majestuoso. Por tanto, son todas verdaderas” En todo terreno donde se pronuncia el nombre de Dios pueden ocurrir cosas asombrosas, por ello, todo aquel que se abstraiga de cualquier escenario mundano e ilusorio, simplemente concentrándose y pronunciando el nombre de Dios en la intimidad de su sustancia, puede contemplar la verdad. Dios no tiene simpatías socioculturales. Él es la cultura y la ilustración. La guerra se soluciona con educación y entendimiento, con acercamiento, porque: “no hay caminos para la paz; la paz es el camino” Nuevamente sentencia el sabio de Mahatma Gandhi, quien libró a su pueblo sin disparar un tiro. Nuestro planeta hoy arde en conflictos propios del estado evolutivo en que vive, de la transición hacia una tierra mejor y más moderna. Aún no somos lo suficientemente sabios para tener cambios sin una crisis, ni para leer en las escrituras. Son estas pruebas las que nos dan el empuje para hacernos mejores espíritus, con mayor compasión y entendimiento de la vida y del universo porque nunca hemos estado solos. La razón simple se descubre mirando al universo, solo aquí tenemos guerra, hambre y desigualdad. Aún teniendo un Dios infinitamente misericordioso y compasivo, aún poseyendo el Edén en nuestras manos, nuestros oídos sordos y nuestra mirada ciega nos hacen padecer los sinsabores de la vida terrena. Las masas se empeñan en destruir y perseguir todo aquello que les puede salvar y que es verdadero. Si usted hace una mirada introspectiva a las naciones de la Tierra, descubrirá que todos aquellos pueblos que más sufren, ya sea por hambre, por guerra o por materialismo, son aquellos que se han revelado a la doctrina de Cristo. Esto no es curioso si se investigan las escrituras, ya que todo esto está escrito. Cada día que pasa, las palabras del maestro están más vivas que ayer. Porque Él encarnaba el Verbo y el Verbo Universal es atemporal. Como es nuestra misión traer paz y conforto, aún en los escenarios más difíciles y huraños, debemos de decir que este es un tiempo para el festejo y la alegría. Porque todo aquello que está escrito está cumplido y lo estará por siempre en nuestra historia y en nuestros corazones. Nuestra misión no ha hecho más que comenzar y los sucesos del mundo de hoy nos alientan en la lucha contra la incredulidad, contra la maldad y contra la ignorancia, para plantar en esta Tierra el bastión de la educación y la ilustración que es la máxima de todo mundo moderno. Un Nuevo Hombre, un Nuevo Mundo, y una Nueva Era a la luz de los designios que el universo orquesta para nuestro floreciente destino. Salve la presencia de nuestro bienamado Jesucristo, Rey de reyes y Señor del Universo. Azor Náxara
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